Dibujas un 7 y te lo reconoce: qué pasa por dentro
Un dibujo tuyo se convierte en 784 números, los 784 números en diez probabilidades, y la más alta gana. El recorrido completo, sin jerga, con el experimento dentro del artículo.

Cuando dibujas un número en la pantalla y el ordenador lo reconoce, no está "viendo" nada. Está haciendo cuentas. Y las cuentas son tan poco misteriosas que caben en un artículo corto. Al final hay un lienzo para que dibujes tú y compruebes que no exagero, con una ventanita que enseña algo que casi nadie te deja ver: exactamente lo que llega al modelo.
Primero, tu dibujo se convierte en números. La imagen se reduce a una rejilla de 28 por 28 casillas — 784 en total — y cada casilla guarda un solo número: cuánta tinta tiene, de 0 (nada) a 1 (trazo pleno). Tu siete, con su personalidad y su prisa, queda reducido a 784 números entre cero y uno. Todo lo que el modelo sabrá de ti es eso.
Después, las cuentas. Cada uno de esos 784 números se multiplica por un peso — una de las ruedecillas de las que hablé en el artículo anterior — y se suman. Eso se repite con 128 combinaciones distintas, y otra vez más hasta llegar a diez salidas: una por cada dígito. Las diez se convierten en porcentajes que suman 100. Si "7" se lleva el 93%, el modelo dice siete. No hay más: multiplicar, sumar, comparar.
¿Y de dónde salen los pesos? De ver 30.000 dígitos dibujados por personas reales, uno a uno, ajustando las ruedecillas con cada error igual que en el valle de los pasitos. El modelo que vive en esta página lo entrené así, y acierta el 97,3% de las veces con dígitos que jamás había visto. El 2,7% restante también importa: nadie honesto te venderá un modelo que acierta siempre.
Fíjate en la ventanita de "lo que ve el modelo": tu dibujo grande y expresivo, convertido en una miniatura borrosa de 28x28. Esa miniatura ES el modelo mirando. Prueba a dibujar un 7 en una esquina, o uno diminuto, o uno con el palito cruzado a la europea. Cuando falle — fallará —, estarás viendo en directo el límite de lo que aprendió de sus 30.000 ejemplos. Los modelos no entienden números: reconocen parecidos con lo que ya vieron.
La próxima vez que el móvil lea un DNI o un banco procese un cheque, ya sabes qué hay debajo: una rejilla de números, muchas multiplicaciones y un concurso de porcentajes. El código de esta demo es público, como todo lo de esta web.

